miércoles, 23 de julio de 2008

¿TE ATREVERÍAS?





¿Te recuerdas del día en que tratamos de hacer un pic-nic, en aquel lugar boscoso desde donde se veía el lago? Todo se complicó y salimos demasiado tarde. Cuando llegamos al sitio, caía una pertinaz llovizna, el ambiente estaba tan húmedo que no encontrábamos dónde encender los carbones para el asado........ Y para colmo de males, con tanta carrera, se me olvidaron los fósforos. No pudimos asar la carne, y tampoco pudimos abrir la lata que llevábamos (cuyo contenido no recuerdo) porque no llevé el abrelatas..... Ni siquiera un cuchillo.


No sé cómo descorchamos el vino... ese Pinot Noir chileno, que se te fue a la cabeza, haciendo que te rieras a carcajadas de la rabieta que hice, furioso conmigo mismo por haberlo echado todo a perder.


¿Sabes una cosa? Me gustaría repetir ese día...... Pero esta vez trataría de hacer las cosas correctamente, sin olvidar nada, para que todo saliera a las mil maravillas....... Pero si de nuevo metiera la pata y no pudiera encender el fuego, abrir la lata o descorchar el vino, no me importaría....... Con tener a la mano cualquier cosa que sustituyera a mi viejo Volks Wagen, y que tu y yo, mientras escuchamos el sonido de la lluvia, expusiéramos la piel al frío para empañar con nuestro calor los cristales, como tantas veces lo hicimos, daría por dichosa y más que bien vivida la experiencia.


¿Te atreverías?


1 comentario:

Angela Teresa Grigera dijo...

porque no atreverse a una experiencia como esa, creo que a pesar de todo los vidrios se empañaron conalgo mas que el calor de sus cuerpos, se empañaron de amor.

anngiels